Dime en qué inviertes y te diré que equipo tienes.
Ya tiene tiempo que los temas como Capital Humano, bienestar, desarrollo y otros más, están en tendencia dentro de las redes sociales y las empresas, sin embargo, mucho de ello se encuentra solo en palabras, en contraste con acciones tradicionalistas y arcaicas teniendo los mismos resultados que preocupan a dueños de empresas, líderes de equipos o jefes de RRHH.
Aún existen muchas empresas enfocadas en disminuir el tema de la rotación con el objetivo de “ahorrar” dinero, buscando la “retención” con ideas que no resultan del todo favorables, pues siguen siendo las mismas desde hace décadas.

Donde está tu atención, están tus resultados
¿qué es lo que quieres lograr?
Los departamentos de RRHH se quejan de no recibir un presupuesto adecuado para atender las necesidades de las empresas, y estas prefieren solo vender y vender sin invertir en el talento ni en sus necesidades más básicas; por otro lado, los colaboradores se quejan del trato, salario, beneficios y otros factores que no llenan sus expectativas, terminando en un círculo vicioso.

Pero ¿entonces qué hacer? LO EXTRAORDINARIO, ¿qué es lo extraordinario? Todo aquello que no te has atrevido a hacer.
¡¡¡CUESTIÓNALO TODO!!! Si eso que has hecho en repetidas ocasiones no ha funcionado ¡cámbialo! No importa quién te dijo que así tenía que ser. El mundo cambia y todo cambia ¡Hasta tú!
Continuar creyendo que todo el esfuerzo de RRHH está en reclutar, reclutar, reclutar y contratar ¡ya perdiste! Así, solo seguirás obteniendo los mismos resultados y quejas.
Comparto que el gran problema urgente es seguir reclutando y quita todo el tiempo para continuar construyendo lo importante, pero es sumamente importante hacer pequeñas acciones todos los días en favor de los intangibles.
Para ello, te dejo las siguientes ideas para tomar de manera inmediata:
- La cultura: No tienes que hacer la gran campaña y el súper plan de change management. Piensa en lo básico ¿qué le gusta a la gente? ¿cuáles son sus tradiciones? ¿qué es lo que agradecen más allá del dinero y que no te cueste la vida? ¿Cómo aplicar pequeñas acciones alineadas a la cultura de las personas y la empresa?
- Anécdota: concurso del Día del Estudiante. A quien tuviera la hija o hijo con mejores calificaciones se le otorgaría un premio y se le llevaría a cenar con el director de la empresa. A la ganadora se le regaló un kit con útiles escolares muy completo y lo padres estuvieron muy orgullosos, agradecieron la oportunidad y el reconocimiento. Mencionaron que eso les motivaba a continuar trabajando y viendo por sus hijos. Resultado: el padre animó a su esposa a trabajar con nosotros y no rotaron en un año, además de recomendarnos como empresa y traernos cinco personas más, a trabajar con nosotros. Le dimos seguimiento a la labor académica de la hija y continuó con sus estudios cuando estuvo a punto de perderlos para ayudar a sus padres.
- La comunicación interna: Más allá del endomarketing y una estrategia de propaganda comunista del branding, solo comparte la vida interna de la empresa desde una visión natural donde todos los colaboradores se sientan orgullosos de pertenecer sin caer en la exageración de la SÚPER EMPRESA. Comparte las ideas de mejora que se implementan, las anécdotas apegadas a la filosofía de la empresa que sirvan de motivación, los resultados favorables obtenidos, y por favor, no mientas: todos saben lo que realmente pasa en la empresa, habla con transparencia.
- El liderazgo: observa a las cabezas de áreas y de equipos. Retroalimenta, forma, educa y fortalece basado en valores y competencias blandas. Las competencias duras casi llegan por sí solas o por aspiración de los propios líderes. Forma a aquellos líderes que TÚ seguirías.
- Salario emocional: nuevamente, ve a lo básico. Si enfocas tu estrategia de beneficios y compensaciones en todo aquello que proteja el sueldo de tus colaboradores o lo haga crecer a través de su propio esfuerzo, le dará la vuelta a todo. Piensa en lo básico como: días económicos, permisos basado en resultados, capacitación extracurricular, bienestar emocional, espacios de interacción (no tiene que ser físico), entre muchos más. Esto alinéalo a la cultura organizacional y a un sistema meritocrático.
A final de cuentas, si quieres ahorrar en rotación, apuesta por el talento; si quieres crear mayor ROI invierte en el desarrollo humano y de toda la organización. Pero piensa que todo lo que hagas, impactará en el equipo que tienes: TÚ decides qué equipo quieres tener.
